Novedad Mayo 2006

 

 

Purera-Corta Puros, tamaño 3 robustos 30€.

Novedad Enero 2005

 

 

Nuevo libro de Maridajes Novedad!

El corte
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El corte es fundamental, determinarà el tiro, la combustión y el sabor. El corte debe ser limpio, sin estrias y no debe cruzar nunca la línea que une la perilla de la capa. Esto conduciría que la capa comenzara a desenrrollarse y el puro se deshiciera. De su acertada ejecución dependerá el sabor y la duración del puro. No debe ser un corte excesivo; ya que provocaría una combustión demasiado rápida y una sensación de excesivo calor en la boca.

Para un buen corte existe una gran variedad de instrumentos. Lo más sencillo es utilizar una guillotina o una tijeta especial; nunca se debe perforar la perilla, ni cortarse con los dientes o las uñas, ya que esto sólo conduciría a dañar el puro.

Si se desea retirar la anilla del puro, hay que esperar a que esté encendido. En caso contrario, se podría dañar la capa.

El encendido
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El encendido es también un paso muy importante. Según se encienda un cigarro, afectará con su sabor y su combustión. Se puede utilizar un encendedor siempre y cuando sea inodoro, de gas butano.

Lo más recomendable para encender un habano o un buen puro son los fósforos de madera (llamados también cerillos), los hay especiales hechos con madera de cedro. Nunca se deben usar los de cartón o de cera, ya que contaminarían el sabor del cigarro. También es recomendable la utilización de filamentos de madera, como los que lleva cualquier caja de habanos para cubrir los cigarros.

Al enceenderlo, no se debe abrasar el puro con el encendedor o el cerillo. El sabor a quemado aparece de inmediato. Se debe sostener el puro y colocar la llama en un angulo de 45º, sin que esta toque el cigarro. Luego hay que girar con suavida el puro, hasta que el encendido sea homogéneo. Después, se le pueden dar pequeñas caladas a la vez que se gira. Cuando el puro ya está prendido, uno se puede regalar una buena calada.

Ahora, ese buen puro ya se puede disfrutar con todos los sentidos.