
Colón no encontró las suntuosidades del Oriente en las cuales se inspiró su corazón. En su lugar poco después de su segundo desembarco en el Nuevo mundo, en la Isla de Cuba, descubre a una raza de Indios que animadamente fumaban hojas de tabaco rústicamente torcidas a las que denominaban "Cohibas", pero que más tarde conoceríamos como Cigarros. Eso fue en 1492. Cinco siglos después, fumar Habanos es reconocido universalmente como una forma superior de placer y bienestar. Durante muchos años, no han sido pocos los intentos de imitar la delicadeza y el sabor del tabaco cultivado en Cuba. Ninguno lo ha logrado. ¿Que es lo que haces entonces al Habano algo tan especial? Muchísimas cosas. Una combinación única de sol, suelo y sabiduría. Una atención infinita a los detalles. Un rígido control de la calidad. La negativa al hacer deprisa o abandonar tradiciones. Pero sobre todas las cosas, la gran riqueza de destreza humana en cada uno de los muchos pasos que contempla la creación de un Habano
